Hasta los groupones…

Hace tiempo que me subscribí a groupon y mi afición a este portal de ofertas ha ido decreciendo con el tiempo. Estaba un día cenando en el desaparecido restaurante Kanpai, el cual frecuentaba con asiduidad, cuando me fijé que en otra mesa tenían un descuento del 20% en la carta. No tarde mucho en indagar donde habían conseguido ese descuento y descubrí Groupon.

Desde entonces habré comprado unos diez cupones. Mi grado de satisfacción nunca ha sido muy alto. Mi primer cupón fue una autentica decepción. Vi una oferta en un restaurante de cocina creativa llamado ‘El Druida’. Por el nombre pensé que era un pequeño restaurante al que había ido un par de ocasiones llamado Druida. Sin embargo el cupón era para la cervecería el druida. Tal como se anunciaba el cupón, por la descripción de los platos, el nombre, la tipografía elegida, te hacía pensar que el cupón era para el restaurante Druida. Pagabas 45€ por un cupón cuyo valor real era de 98€. Este precio tiene sentido en restaurante Druida, pero nunca en una cervecería con menú del día.

Después de mucho pelear con Groupon conseguí que me devolvieran el dinero en forma de crédito en mi cuenta de groupon. En ese momento debería haberme olvidad de está web de ofertas, pero como buen español me seguí dejando llevar por los ‘duros a cuatro pesetas’.

Cuando reservas con un cupón sueles tener dos problemas típicos. El primero es que el cupo de reservas para cupones esta limitado y acabas teniendo que reservar con una semana de antelación, incluso cuando el restaurante en cuestión no está completo. La segunda es el trato que recibes. Parece que los clientes que venimos de groupon son clientes de segunda. No entiendo muy bien esta actitud pues yo esperaría que usaran groupon como un reclamo. Si consiguen que el cliente tenga una buena experiencia seguramente repetirá en un futuro.

En fin, todavía no he borrado mi cuenta en groupon, pero lo primero que hago cada mañana es borrar todos los mensajes de este portal sin mirar su contenido… ;)

Sobre Apple…

La verdad es que llevo tiempo queriendo empezar a escribir, sin embargo nunca encuentro el tiempo ni los argumentos suficientes. Es como si mi umbral fuera demasiado alto para escribir cualquier idea en el blog. En fin, soy consciente que no llegaré al nivel que me gustaría ni aportaré todos los datos necesarios. Esto va a quedar como las charlas del café de las mañanas.

Al grano. Estamos en la época de los iPhone, iPad, iPod, Macbook… todo lo que tenga una ‘i’ delante es ‘cool’. Hasta yo he caído en esta moda y he elegido el nick ‘ipaquito’ para algunos foros. Es cierto que Apple ha conseguido llegar a nivel de calidad y acabado en sus productos que está bastante por encima de sus competidores. Como poseedor de un iPhone, un iPad y un Macbook, reconozco haberme dejado llevar por el encanto de sus productos.

Hasta aquí todo bien, pero no soporto que Apple venda en España 17,747 millones de euros y acabe pagando sólo 2,5 millones. Supongo que poco se puede hacer y todos seguiremos como borregos adorando los productos de la manzana, mientras que seguimos con un déficit tremendo en el país en el que vivimos.